Salud visual en verano: consejos para sobrevivir al aire acondicionado
L'aire condicionat accelera l'evaporació de la llàgrima. Així afecta els teus ulls i això és el que pots fer.
En verano pasamos buena parte del día entre el coche, la oficina y casa, prácticamente siempre con el aire acondicionado encendido. Y muchas personas notan que, cuanto más tiempo pasan en ambientes climatizados, más les escuecen, pican o se enrojecen los ojos. No es casualidad: el aire acondicionado es uno de los factores ambientales que más empeora el ojo seco en esta época del año.
¿Por qué el aire acondicionado afecta tanto a los ojos?
El aire acondicionado reduce la humedad ambiental y genera corrientes de aire que aceleran la evaporación de la película lagrimal, la fina capa de lágrima que cubre y protege la superficie del ojo. Cuando esta película se evapora más rápido de lo que el ojo es capaz de reponerla, aparecen los síntomas típicos del ojo seco: escozor, sensación de arenilla, enrojecimiento, fatiga visual o incluso visión borrosa intermitente.
El problema se agrava en espacios cerrados donde se pasan muchas horas seguidas, como oficinas, coches o salas de cine, especialmente si el chorro de aire incide directamente sobre la cara. A esto se suma que en verano también solemos parpadear menos cuando miramos pantallas con el aire frío de fondo, lo que reduce aún más la renovación de la lágrima.
Consejos para cuidar tus ojos del aire acondicionado
- Evita que el aire incida directamente sobre la cara. Tanto en el coche como en la oficina, orienta las salidas de aire para que no apunten directamente a los ojos.
- Usa lágrimas artificiales. Si pasas muchas horas en ambientes climatizados, las lágrimas artificiales sin conservantes pueden ayudarte a mantener la superficie ocular hidratada a lo largo del día.
- Parpadea de forma consciente. Cuando estés concentrado mirando una pantalla, recuerda parpadear con más frecuencia para favorecer la renovación de la lágrima.
- Hidrátate bien. Beber suficiente agua a lo largo del día ayuda a mantener una buena producción lagrimal, especialmente en los meses de más calor.
- Haz descansos visuales. La regla del 20-20-20 también ayuda aquí: cada 20 minutos, mira durante 20 segundos a un punto situado a más de 6 metros de distancia.
- Evita el aire directo al dormir. Si usas aire acondicionado por la noche, evita que el flujo de aire incida sobre la cara mientras duermes, ya que los ojos están especialmente vulnerables durante el sueño.
¿Tus ojos no mejoran con estos consejos?
Si notas molestias persistentes, ojos rojos de forma recurrente o sensación de sequedad que no mejora, puede ser el momento de una valoración oftalmológica. En VERTE contamos con una Unidad especializada en Ojo Seco con tratamientos específicos para cada caso.