La miopía infantil no se cura, pero sí se puede frenar: actuar a tiempo reduce la graduación final y el riesgo de complicaciones en la edad adulta.
Sí, y cada vez hay más evidencia científica que respalda que actuar a tiempo marca una diferencia real en la evolución de la miopía infantil. El objetivo no es curar la miopía, sino ralentizar su progresión para que el niño llegue a la edad adulta con la menor graduación posible y con menor riesgo de desarrollar complicaciones asociadas a la miopía alta.
Por qué es importante frenarla cuanto antes
La miopía en niños tiende a progresar durante la infancia y la adolescencia, especialmente entre los 6 y los 16 años. Cuanto más rápido avanza y cuanto más alta es la graduación final, mayor es el riesgo de complicaciones en la edad adulta como el desprendimiento de retina, la maculopatía miópica o el glaucoma. Frenar la progresión desde edades tempranas reduce ese riesgo de forma significativa.
¿Qué opciones existen para controlar la miopía infantil?
Las medidas con mayor evidencia científica disponibles actualmente son:
- Colirios de atropina a baja concentración (0,01%-0,05%). Es la medida farmacológica con más evidencia para frenar la progresión de la miopía en niños. Se administra en gotas, generalmente por la noche, y ha demostrado reducir significativamente la velocidad de avance de la miopía con muy pocos efectos secundarios a las concentraciones utilizadas.
- Lentes de contacto Orto-K. Son lentes de contacto rígidas de uso nocturno que remodelan temporalmente la córnea mientras el niño duerme. Durante el día, el niño ve bien sin corrección y la progresión de la miopía se frena. Son una opción muy valorada por familias que prefieren evitar gafas o colirios.
- Lentes oftálmicas de control miópico. Gafas con diseños específicos que reducen el estímulo de crecimiento del ojo. Son más cómodas de usar que las lentes Orto-K y tienen cada vez más evidencia a su favor.
- Exposición a la luz natural. Se recomienda al menos 2 horas diarias de actividad al aire libre como medida complementaria. La luz natural tiene un efecto protector sobre el crecimiento del ojo que las pantallas o la luz artificial no replican.
¿A partir de qué edad se puede actuar?
Cuanto antes se detecta la miopía y se inicia el control, mejores son los resultados. En VERTE contamos con una Unidad de Oftalmología Pediátrica especializada en el diagnóstico y seguimiento de la miopía infantil. Si tu hijo tiene miopía o sospechas que puede tenerla, pide cita con nuestros especialistas en oftalmopediatría.